Archivo | febrero, 2014

Raviolis de calçot con romesco

2 Feb

Si hay algo por lo que merecería la pena luchar en esta vida sería la salsa romesco.
Una de las cosas mas cachondas de las tierras catalanas es el tema de las calçotadas. Son comilonas en las que las gentes conspiran contra el gobierno español y comen cebollas para despistar.

Un señor maquinando una trama comunista y/o anticonstitucional

Estando como estamos en época de calçots, he aqui una versión con ravioli. A ver que tal

Ingredientes
Una docena de calçots
Salsa romesco ya hecha (FARSANTE, me gritan desde facebook)
Para la masa del ravioli
Harina
Huevo
Sal

Aqui les muestro al calçot. Es como una cebolleta pequeña y tiene un sabor dulce, como el de cebolla asada con recuerdos de puerro. La tierra supongo que es para darle un toque como de autenticidad, aunque el resto de verduras te las ponen limpias. Es una maniobra de márketing que no acabo de entender.
20140202-125243.jpg
Les quitamos el márketing (la tierra) y cortamos los pelillos de la raiz y las puntas verdes. Podemos quitarles la primera capa, pero sin pasarnos ya que nos quedaremos sin calçot. Metemos los calçots en una fuente sin amontonarlos y le metemos bien de grados: 260 por ejemplo. Deberán estar ahi unos 30 min.
20140202-125301.jpg
Vamos con la masa. Haremos una montañita de harina (unos 100 gramos), un poco de sal y un huevo. Amasamos hasta que adquiera una consistencia moderadamente sólida. Seguirá pegandose a las manos, pero podemos manejarla y hacer una bola como aquesta.
20140202-134107.jpg
Cortamos la masa en cuatro porciones y la metemos en la maquina de pasta. Empezamos por la mayor anchura y vamos cerrando la prensa hasta obtener unas placas finas
20140202-135322.jpg
La mia está numerada del 1 al 7. Para los raviolis lo suelo dejar en el 2. Si se complica el manejo, harinaremos un poco la masa sin pasarnos. Un exceso de harina nos hará mas facil la vida ahora, pero despues a la hora de pegar las dos partes de pasta será mas jodido que poner de acuerdo a los socialistas catalanes.
20140202-135452.jpg
Colgamos las placas en un invento como este que tengo en la cocina: Percha con carton de papel albal. ¡GLAMOUR!
20140202-135227.jpg
Sacamos los calçots del horno y quitamos la capa tostada. Hay que andar rápido, porque la masa que tenemos colgada en nuestra megapercha se puede secar y endurecer. Yo pongo el agua a hervir ya, y asi la cocina mantiene la humedad y me da algo mas de tiempo. A lo mejor hay ahora una madre siciliana que nota una perturbación en la pasta, pero oye yo que se.
20140202-135836.jpg
Picamos los calçots finamente y ponemos un poquito de calçot en una de las placas. Hacemos varias montañitas a lo largo de la placa.
20140202-141125.jpg
Cerramos con otra placa, apretamos alrededor de las montañitas y cortamos con un cortapastas de raviolis. Vaya, no le saqué una foto. Es como esto.
Con los recortes podemos hacer una nueva bola y conseguir mas placas, pero en este punto yo ya estaba hasta la ejem de darle a la manivela.
20140202-141842.jpg
Hervimos los raviolis un par de minutos en agua con sal y paralelamente hacemos una pequeña guarnición. Yo tenía por ahi un calabacín y unas avellanas, y las he pasado un rato por la sartén. Tambien podeis coger mas calçots, cortarlos y saltear un par de ellos (sin meterlos al horno).
20140202-141901.jpg
Montamos el plato con los raviolis, le colocamos unas cucharadas de la maravillosa salsa romesco y coronamos con el salteado de verdura y fruto seco.

Una puta delicia
20140202-142336.jpg